Nino Rota – What Is A Youth (de la película Romeo y Julieta, 1968)
…soy un clásico lo sé…me encanta la música, toda, pero hay unas más que otras que, fuere por lo que fuese, me hacen sentir más…siempre he dicho que es vitamina para el alma, compañera de muchos momentos y esclava de mis caprichos, y este como cualquier otro momento durante el día es válido para mi de hacerla mia…en mi invisibilidad, envuelto por la capa de la noche…una capa desnuda y sin rotos, ni descosidos…de día está tejida de reflejos externos, para confundirse con el entorno y confundir a ojos mórbidos e inquisidores de sentires sin cabida en la urbe superficial…se puede aislar un sentir, un alma que se sabe ajena a la creada fría piedra, pero que conoce su interior, el que es arena…buscando la suave brisa en los momentos duros, sin mofarse de su entereza, en un pacto convenientemente establecido para ambas supervivencias…y así termina el día para la fictícia y finita dureza, abandonada al pie de la ducha, tal como el ropaje diario, para ser de nuevo arena, mecida al compás de la desnudez sin miradas, sin corazas…tan sólo la que es siendo ella.





Julio 25th, 2008 at 21:08
gracias, gracias por permitir escuchar esta hermosa cancion Dios los bendiga
Agosto 18th, 2008 at 03:30
Gracias a ti Claudia por entrar en este pequeño refugio…un saludo.
Agosto 27th, 2008 at 11:39
Si existen en la historia de la literatura dos personajes que sean el el eterno simbolo del amor, sin duda alguna son Romeo y Julieta:
“La vida es mi tortura y la muerte será mi descanso”.
Besillos Mil.
Septiembre 10th, 2008 at 14:43
Uffff!!! (Se hacen nudos al oir el tema) Qué poderosa es la música!!! Siempre he tenido en cuenta a la hora de dejar comentarios que este es tu “Refugio”… tu hogar… y como invitada tengo que respetar y seguir la linea del anfitrión. No voy a romperla y me gustaría compartir un trocito de la obra de Romeo y Julieta.
JULIETA. Yo conozco esa voz; su mágica dulzura despierta mi suspenso espíritu. -Ahora recuerdo bien todos los pormenores. ¡Oh! ¡Mi amor!
(Yendo a abrazarlo.)
¿Huyes de mí, Romeo? Deja que toque tu mano y que guste el cordial de tus labios. -¡Me asustas! Habla. -¡Oh! Que oiga yo otra distinta voz que la mía en este lúgubre antro de muerte, o perderé el sentido. -Sostenme.
ROMEO. ¡Oh! No puedo; estoy sin fuerzas; por el contrario, necesito tu débil apoyo. -¡Cruel veneno!
JULIETA. ¡Veneno! ¿Qué dices, dueño mío? Tu balbuciente voz, tus labios descoloridos, tu errante mirada… -¡En tu faz está la muerte!
ROMEO. Si lo está: lucho al presente con ella. Los trasportes que he sentido al oírte hablar, al verte abrir los ojos, han detenido un breve instante su impetuoso curso. Todo mi pensamiento era ventura, estaba en ti; mas ahora corre el veneno por mis venas… -No tengo tiempo de explicarte. -El destino me ha traído aquí para dar un último, último adiós a mi amor, y morir a tu lado.
Es triste lo sé, pero…cuando el amor toca el alma se da sin condiciones.