…a través del desagüe de la ducha reparadora, se fueron cansancios y tensiones dando paso a pensamientos nuevos, livianos, exentos de la grasa contenida en el almacén de la mente, apretados, embutidos, sin comprensión por no querer entenderlos, pero sí almacenados creando esa grasa mental ahora diluida……mágica agua, caliente y húmeda que resbala por la cabeza hacia el cuello, arrastrando a su paso todo rastro e intento de raciocinio viscoso….esta labor pasa su factura, agradable en extremo, y deseada, acelerando el proceso del requerido descanso, llega, se aloja en mí, y yo la recibo con sonrisa boba…unos minutos para una canción y otros tantos para un sueño…